miércoles, 23 de noviembre de 2011

El mundo está lleno de normas, de prohibiciones, de acciones que están moralmente mal vistas de obligaciones que nos aburren, responsabilidades que nos fastidian y nos gustaría no tener, y que nos impiden hacer lo que realmente nos gustaría, vivimos con el miedo continuo del “que dirán” y por eso muchas veces no nos atrevemos a hacer lo que nos apetece, hagas lo que hagas siempre habrá alguien te critique y que no le parezca bien, yo te invito a mi mundo en el que nadie juzga a nadie, está prohibido no sonreír, es obligatorio vivir la vida cada día como si fuera el ultimo y la única norma es ser feliz,¿entendido?

martes, 22 de noviembre de 2011


Este juego es casi un campo de batalla. Pero esta sería la forma más bonita de morir, así que no tengo miedo.
Escribo obsesiones en noches largas. En las que daría lo que fuera por encontrarte otra noche y no dejarte ir. En las que convertiría tus ebrias miradas en terremotos. Escribo besos lentos que aún no me han dado. De los que tu suspicacia me devolverá algún día. Uno a uno todos los que prometimos. Escribo noches de Julio. Escribo de obsesiones en general y de ti en particular. Escribo sobre cosas que nunca te he dicho. 
Sabes que me muero por ti desde que te conocí. Y puede que mañana me rinda y me olvide de ti. Sabes que me sacas de quicio y que te encanto. O algún día, no hace mucho, te encanté. Escribo sobre ti. Y tú lo sabes...
Bésame ya, que es cuando me apetece. No quiero esperar y rendirme. Aunque seas un prototipo de hombre complicado y "aburrido". Esto me hace pensar que no eres difícil, sólo que ya se me paso la oportunidad de seducirte. A veces pienso que ya va siendo hora de aterrizar. ¿Tú qué crees? 

lunes, 21 de noviembre de 2011

You are the thunder and I am the lightning and I love the way you know who you are and for me it's exciting.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Tú y yo nos conocimos porque estábamos hechos para querernos una noche. Porque tu brazo encajaba perfectamente en mi hombro. Porque nuestros pasos quedaban muy bien en el verano de ese mar. Y lo más normal era que un día te encontrara y me obsesionara por ti. Por eso, nunca me faltaron sueños. Ni ilusión. Alguna vez pensé en rendirme. Pero cuando llegaba uno de esos días, me hablabas de películas y besos. Y entonces volvía a llover en algún concierto. O me hacía la dura en algún sofá. Pero sabía que tú y yo estábamos hechos para rozarnos, como solíamos planear. Y aunque me cueste convencerte. Y aunque besemos otras bocas, mientras te decides. Seguirán pasando los días con ganas de verte por alguna calle perdida. Y darte dos besos, y preguntarte qué tal te va. Y preguntarme si piensas tanto en mí, como yo pienso en ti.