domingo, 31 de julio de 2011

Empece a decepcionarme poco tiempo despues de conocerte pero la cólera de los sagitario es repentina y de corta duración. Hice por ti alguna que otra gilipollez, de algunas me reiré toda la vida, de otras me avergonzare... se que te acordaras de mi, que me llamaras de todo menos 'princesa' mejor, a ver si te acostumbras a lo de reina, que es más yo. Como mínimo, que en algun momento, cuando estes con ella te acordaras de mi y que cuando todo pase, cuando todo sea mas liviano, recordaras con alegria algunas cosas que te dije, otras que te hice sentir... 

No considero que haya perdido el tiempo. Lo volveria a hacer una y otra vez, lo juro, lo bien que se esta en brazos libres de complicaciones. Alguien me dijo tiempo atras que debia de tener precaución cuando el 'amor' llegase a mi porque si fracasaba podría hacerme daño pero que nunca y que estubiese tranquila nadie moría de amor.

jueves, 28 de julio de 2011

Pincharme cada una de tus palabras en mis venas.

Alarmantemente una yonki de tu voz cada vez que me dices en voz baja que me quieres, mientras yo te pregunto (aun sabiéndolo) con voz de tonta "¿qué?" tan solo para que lo repitas y me vaya a dormir con una doble sonrisa. Para algunos, lo más desesperante es no querer desintoxicarme, si no querer morir contigo.

martes, 26 de julio de 2011

Que no hay monstruos en el armario, ni los reyes magos te vigilan para ver todo lo malo que haces. Sé que los malos son muy malos, y los buenos no son tan buenos. Créeme, que he aprendido que los conciertos están para dejarse los pies, y la voz. Que los besos a escondidas saben mejor. Que un baño de agua fría a veces sienta tan bien como uno de agua caliente. Que el mundo está plagado de personas agradables, y a la vez, de personas que no merecen ser llamadas personas. Ahora sé que no hay calcetines para el pie izquierdo, ni para el pie derecho. Que los tacones a las cuatro de la mañana en una fiesta, ya no están en los pies. Que las medias se rompen muy fácilmente, y que el pintalabios rojo no se borra de las camisas blancas.
Y lo más importante, que de siete días a la semana, yo te quiero ocho. 

Esto va de amores imposibles, improbables... pero que acaban siendo inevitables. Porque esto no es normal ni lo va a ser normal. Yo también lo creo, por eso solo quiero que lo digas tú, que esto es inevitable. Se me ve en la cara a dos mil kilómetros. Y sé que aunque no lo digo, no lo puedo evitar porque se trata de mi historia. Igual que yo sé que esto es una etapa, un capítulo en la tuya. Y que pasará, porque todo pasa. Pero lo mío no..

sábado, 23 de julio de 2011




Yo que me pasé más de cien calles buscando en la basura unos labios que me dijeran "esta noche, quédate", acabé tropezándome contigo. Aquella noche no sólo te quedaste, sino que me ensañaste que jugar con lo prohibido hacía el mundo un poco más divertido. Y otra noche de quiéreme a escondidas y ¿capaz o incapaz?
Tan capaz de quedarte, como incapaz de largarte.  Y luego, esperar en silencio de lunes a jueves, con ganas de morderte, a que llegue otra vez el momento perfecto. El momento de darte un beso prohibido a media luz, con lluvia en las pestañas y electricidad en el corazón. Temblando, como si fuera la primera vez, como si fueras a largarte después... y no quisieras. Y yo confieso que no quiero más que eso, que te quedes una noche a la semana, un trocito compartido cuando dan las doce y las carrozas se conviertan en calabazas. Acabar bailando rock and roll en cualquier bar, hasta que me digas que muevo el culo con un swing que derrite hasta el hielo de las copas. Y el sol nos sorprenda jugando.  La curiosidad mató al gato, y mientras yo me imagino dando vueltas por tu ombligo, tú te conviertes en gato; y yo me obsesiono contigo, y mientras tú conmigo. Luego te vuelves caballero por momentos, intentando escapar de mis ojos, y lo niegas. Pero también esperas de nuevo el momento, el momento en el que te susurre al oído "esta noche, quédate". Y te quedes. Y otra vez, si tú dices venga, yo digo vale.

lunes, 18 de julio de 2011

Búscate a alguien que se te coma con la mirada, que te abrace con tanta fuerza que llegues a quedarte sin respiración, que te bese en todos los semáforos, y que después quiera lanzarse contigo bajo las ruedas de un camión..Que te cubra con una manta cuando te quedes dormida, y que le tenga envidia al sueño por no dejarle ver quién eres cuando cierras los ojos.
No busques que te inviten a copas, que te paseen en coche, que te hagan regalos, que te follen medio bien y que te digan cosas bonitas... eso puede hacerlo cualquiera. 

domingo, 17 de julio de 2011

Yo que me pasé más de cien calles buscando en la basura unos labios que me dijeran "esta noche, quédate", acabé tropezándome contigo. Aquella noche no sólo te quedaste, sino que me ensañaste que jugar con lo prohibido hacía el mundo un poco más divertido. Y otra noche de quiéreme a escondidas y ¿capaz o incapaz? Tan capaz de quedarte, como incapaz de largarte.  Y luego, esperar en silencio de lunes a jueves, con ganas de morderte, a que llegue otra vez el momento perfecto. El momento de darte un beso prohibido a media luz, con lluvia en las pestañas y electricidad en el corazón. Temblando, como si fuera la primera vez, como si fueras a largarte después... y no quisieras. Y yo confieso que no quiero más que eso, que te quedes una noche a la semana, un trocito compartido cuando dan las doce y las carrozas se conviertan en calabazas. Acabar bailando rock and roll en cualquier bar, hasta que me digas que muevo el culo con un swing que derrite hasta el hielo de las copas. Y el sol nos sorprenda jugando.  La curiosidad mató al gato, y mientras yo me imagino dando vueltas por tu ombligo, tú te conviertes en gato; y yo me obsesiono contigo, y mientras tú conmigo. Luego te vuelves caballero por momentos, intentando escapar de mis ojos, y lo niegas. Pero también esperas de nuevo el momento, el momento en el que te susurre al oído "esta noche, quédate". Y te quedes. Y otra vez, si tú dices venga, yo digo vale.