martes, 26 de julio de 2011


Esto va de amores imposibles, improbables... pero que acaban siendo inevitables. Porque esto no es normal ni lo va a ser normal. Yo también lo creo, por eso solo quiero que lo digas tú, que esto es inevitable. Se me ve en la cara a dos mil kilómetros. Y sé que aunque no lo digo, no lo puedo evitar porque se trata de mi historia. Igual que yo sé que esto es una etapa, un capítulo en la tuya. Y que pasará, porque todo pasa. Pero lo mío no..

sábado, 23 de julio de 2011




Yo que me pasé más de cien calles buscando en la basura unos labios que me dijeran "esta noche, quédate", acabé tropezándome contigo. Aquella noche no sólo te quedaste, sino que me ensañaste que jugar con lo prohibido hacía el mundo un poco más divertido. Y otra noche de quiéreme a escondidas y ¿capaz o incapaz?
Tan capaz de quedarte, como incapaz de largarte.  Y luego, esperar en silencio de lunes a jueves, con ganas de morderte, a que llegue otra vez el momento perfecto. El momento de darte un beso prohibido a media luz, con lluvia en las pestañas y electricidad en el corazón. Temblando, como si fuera la primera vez, como si fueras a largarte después... y no quisieras. Y yo confieso que no quiero más que eso, que te quedes una noche a la semana, un trocito compartido cuando dan las doce y las carrozas se conviertan en calabazas. Acabar bailando rock and roll en cualquier bar, hasta que me digas que muevo el culo con un swing que derrite hasta el hielo de las copas. Y el sol nos sorprenda jugando.  La curiosidad mató al gato, y mientras yo me imagino dando vueltas por tu ombligo, tú te conviertes en gato; y yo me obsesiono contigo, y mientras tú conmigo. Luego te vuelves caballero por momentos, intentando escapar de mis ojos, y lo niegas. Pero también esperas de nuevo el momento, el momento en el que te susurre al oído "esta noche, quédate". Y te quedes. Y otra vez, si tú dices venga, yo digo vale.

lunes, 18 de julio de 2011

Búscate a alguien que se te coma con la mirada, que te abrace con tanta fuerza que llegues a quedarte sin respiración, que te bese en todos los semáforos, y que después quiera lanzarse contigo bajo las ruedas de un camión..Que te cubra con una manta cuando te quedes dormida, y que le tenga envidia al sueño por no dejarle ver quién eres cuando cierras los ojos.
No busques que te inviten a copas, que te paseen en coche, que te hagan regalos, que te follen medio bien y que te digan cosas bonitas... eso puede hacerlo cualquiera. 

domingo, 17 de julio de 2011

Yo que me pasé más de cien calles buscando en la basura unos labios que me dijeran "esta noche, quédate", acabé tropezándome contigo. Aquella noche no sólo te quedaste, sino que me ensañaste que jugar con lo prohibido hacía el mundo un poco más divertido. Y otra noche de quiéreme a escondidas y ¿capaz o incapaz? Tan capaz de quedarte, como incapaz de largarte.  Y luego, esperar en silencio de lunes a jueves, con ganas de morderte, a que llegue otra vez el momento perfecto. El momento de darte un beso prohibido a media luz, con lluvia en las pestañas y electricidad en el corazón. Temblando, como si fuera la primera vez, como si fueras a largarte después... y no quisieras. Y yo confieso que no quiero más que eso, que te quedes una noche a la semana, un trocito compartido cuando dan las doce y las carrozas se conviertan en calabazas. Acabar bailando rock and roll en cualquier bar, hasta que me digas que muevo el culo con un swing que derrite hasta el hielo de las copas. Y el sol nos sorprenda jugando.  La curiosidad mató al gato, y mientras yo me imagino dando vueltas por tu ombligo, tú te conviertes en gato; y yo me obsesiono contigo, y mientras tú conmigo. Luego te vuelves caballero por momentos, intentando escapar de mis ojos, y lo niegas. Pero también esperas de nuevo el momento, el momento en el que te susurre al oído "esta noche, quédate". Y te quedes. Y otra vez, si tú dices venga, yo digo vale.


Ahora se gira para verlo marchar cada vez que se despiden, cuenta los días que faltan y llama con cualquier excusa sólo para escuchar una voz. Ahora todo es jodidamente complicado, porque los sentimientos de los que no consigue librarse no la dejan pensar con claridad. Ni respirar. Y quiere escapar por la puerta de atrás antes de que el dolor se haga insoportable, pero no puede. Está aquí, inmóvil, atrapada. Viviendo siempre a tu lado sin estar contigo. Y odia, odia todo lo que puede y más su aspecto, su pelo, sus botas, su forma de hablar, que lea su pensamiento, que tenga razón. Tenerlo cerca y no tenerlo. Que siempre esté. Odia no poder odiarlo. Porque no lo odia ni siquiera un poco, nada en absoluto.

jueves, 14 de julio de 2011


El interruptor general de corriente está conectado a cada una de tus sonrisas. Intenta administrarlas bien y no reírte demasiado a carcajadas, no vayas a fundirlo de sopetón. No sé si te lo había comentado antes, pero la estufa la pones tú. Y hablando del tema, he intentado que la temperatura del agua siempre estuviera a tu gusto, pero si de vez en cuando notas un jarro de agua fría, eso es que se me ha ido la mano con el calentador. Sal y vuelve pasados unos minutos. Discúlpame si es la única solución, es lo que tenemos los de la vieja escuela, que a estas alturas ya no nos fabrican los recambios.

domingo, 3 de julio de 2011

Te podría dibujar tantas cosas, que no cabrían en la pared de tu habitación... Empezaría por un sofa y mantas, de noche en medio de un campo. Luego te dibujaría la rabia personificada, y la confusión. Una tarde de lluvia, soplando velas, y una película sangrienta. Te dibujaría a ti, dentro de mi cabeza todo el tiempo. Dibujaría un teléfono todas las noches, y un autobús que pase todas las mañanas. Dibujaría una tontería detrás de otra. También una persona llorando de felicidad al escuchar una canción. Una biblioteca. Y una cala, en ella dos personas encima de una manta gigante. ¿Existe la perfección? Yo te la podría dibujar.. en una tarde y dos personas dándose cuenta de los afortunadas que son con tan solo mirarse. Dibujaría la felicidad basada en las pequeñas cosas de cada día. También dibujaría el miedo. Miedo a estar solo, miedo a que te pase algo. Una noche de lluvia y un chico con su patín llegando a casa. Dibujaría una película. El tiempo pasando rápido. Dibujaría si pudiera todo lo que siento cada vez que me abrazas. Esa sonrisa tan bonita que tienes. Te dibujaría a ti, mirándome dormir. Dibujaría una tarta de galletas y chocolate. Una escapada. Un yogurt, helado claro. Dibujaría un anillo en un mar. Dibujaría la ilusión que siempre permanece. Alguna que otra canción que me recuerda a ti. Un sol con tu cara. Y también una foto tuya de pequeño en una mesita de noche. También dos cuadernos, uno sin acabar, y otro al que le faltan hojas. Dibujaría una persona llorando, una mala racha. Dibujaría la esperanza. Una vida entera a tu lado. El plano de nuestra casa o los nombres de nuestros hijos.Un festival. Dibujaría el primer día que te vi, el primer beso que te dí, pero nunca el último. Porque ya sabes que a nosotros, ni la muerte nos separa. Dibujaría todos y cada uno de los días que estoy a tu lado, ese es el dibujo que mejor representaría mi felicidad... la tuya